miércoles, 21 de enero de 2015

Arequipa y la leyenda "negra" durante la guerra con Chile

Por: Elizabeth Huanca Urrutia
       Arequipa
       FUENTE: DIARIO "LA REPÚBLICA", Domingo, 26 de enero de 2014
El 12 de setiembre de 1983, la extinta revista Oiga publicó un artículo anónimo: “Arequipa se rindió sin luchar con los chilenos”. El informe denunciaba que el pueblo arequipeño permitió el ingreso e instalación de la tropa “enemiga” a la ciudad sin oponer resistencia.

El informe del semanario se apoyó en cartas de excombatientes de guerra que aseguraban una supuesta cobardía de los arequipeños durante la toma de la ciudad, el 29 de octubre de 1883. Para el historiador arequipeño Juan Guillermo Carpio Muñoz, esta versión carece de veracidad, tiene vicios y vacíos aberrantes.

“La leyenda negra de Arequipa no tiene ningún fundamento (…) quienes dicen eso son ignorantes de la historia”, afirma tajante Carpio Muñoz, mientras conversamos en el cuarto piso de su casa ubicada en el barrio de San Lázaro. Desde ahí se observa la cúpula de la Iglesia San Agustín. Este recinto sirvió como caballeriza para los chilenos cuando ocuparon Arequipa entre 1883 y 1884. Este templo no fue el único vejado durante la guerra, los chilenos levantaron sus cuarteles en iglesias de Sachaca y Tiabaya. Permanecieron 300 días en la ciudad.

AREQUIPA Y LA GUERRA
El 25 de octubre de 1883, la Ciudad Blanca era tierra de nadie. Había desorden y caos en las calles. El alcalde Diego Butrón fue asesinado por una turba de enloquecidos pobladores. Butrón apoyaba la corriente de ceder territorio a Chile a cambio de la paz. Por eso lo mataron, dice Carpio Muñoz.

Sin embargo, dos días antes, el ministro arequipeño Mariano Nicolás Valcárcel, firma una carta que comunica el acuerdo entre autoridades militares y de gobierno que residían en la ciudad. Harían resistencia a la ofensiva chilena.

Inexplicablemente, los planes cambiaron. De acuerdo a Carpio Muñoz, el 26 de octubrelos militares liderados por el contraalmirante piurano y vicepresidente del Perú,Lizardo Montero, huyeron a Puno, dejando a la ciudad desguarnecida. “Lo que hubo en Arequipa no fue cobardía, lo que hubo fue desconcierto, confusión y falta de un plan para defenderla”, señaló el exdiputado Javier de Belaunde, en un reportaje de octubre de 1983, hecho por “Caretas”, que mostró la otra cara de la versión de Oiga.

AREQUIPA Y LA GUERRA
Según Carpio Muñoz, luego que el Ejército Chileno ocupó Lima en 1881, buscó sin éxito un tratado de paz que consagrase sus ambiciones territoriales (apropiarse de Arica, Tarapacá y Tacna). Entonces propició una Junta de Notables que el 22 de febrero de ese año eligieron al jurista arequipeño Francisco García Calderón como presidente del Perú. Este no favoreció los planes chilenos y buscó mantener la integridad territorial. Por ello lo apresaron y enviaron a Chile el 6 de noviembre. Días antes de su caída, García designó a Lizardo Montero como vicepresidente. Este decidió establecer su gobierno en Arequipa, ungida como capital del Perú debido a su posición estratégica. Montero ingresó junto a otros militares a la ciudad sureña el jueves 31 de agosto de 1882. Ese mismo día, el general cajamarquino, Miguel Iglesias –jefe militar del Norte- se rebeló contra Montero. Su acto, conocido como el grito de Montán,planteaba el reconocimiento de la derrota de la guerra y la firma de la paz con cesión de territorio.

El hecho fue condenado por varios pueblos, incluido Arequipa, que se negaron a aceptar la mutilación de la patria. Montero vivió 14 meses en la ciudad. En ese lapso, a decir de Carpio, la población se organizó para mantener a las tropas peruanas y los militares. “Arequipa jugó un papel heroico fundamental. Participó de forma activa en la campaña del sur, con varios batallones de jóvenes y mantuvo al gobierno de Montero”, remarca el historiador.

En setiembre de 1883, el ejército enemigo decidió tomar la Ciudad Blanca. Montero, pese a aseverar que harían resistencia, usó tácticas de defensa desconcertantes,como ordenar el retiro de tropas asentadas en Moquegua, lo que permitió el avance de los chilenos hacia territorio mistiano.

Ante la inminente ocupación, el cuerpo consular, integrado por empresarios que vivían en Arequipa, entre ellos Enrique Gibson, dialogaron con Montero para que evite enfrentamientos dentro de la ciudad. Este rechazó el pedido, sin embargo ordenó el desarme de la Guardia Nacional, integrada por civiles arequipeños. Los soldados tomaron el acto como traición. Ello desató una rebelión y el caos de la población, que terminó con la huida del dignatario y el abandono de la ciudad a su suerte. A su huida, las picanteras le lanzaban agua hirviendo que utilizarían para la preparación de la chicha de jora. como señal de repudio.

El 27 de octubre, Enrique Gibson envió una carta al jefe de la expedición chilena, José Velásquez, para sostener una reunión en Paucarpata, antes que ocupe la ciudad. La cita concluyó con un acta que decía: “que a causa de la retirada del Ejército (peruano) y el abandono del gobierno, el pueblo de Arequipa se vio en la necesidad de reorganizar sus autoridades, adhiriéndose a la causa de la paz por creer imposible su resistencia (…) por lo que representantes de Arequipa ponen la ciudad a disposición del jefe del Ejército Chileno, esperando que se ciña a los principios de derecho de gentes”. Iglesias había firmado nueve días antes el Tratado de Ancón.

Los mártires de Quequeña y la Higuera en Cayma

Dos pruebas concretas de que Arequipa se mantuvo rebelde a la ocupación de Chile son los episodios de Quequeña y Cayma.
El primero ocurrió el 24 de noviembre de 1883, cuando el sargento Francisco Agustín Román y dos soldados (Juan Fernández y Francisco Valdebenito)intentaron abusar de una pobladora de Quequeña. Los lugareños, mataron a dos de ellos y el tercero huyó con vida. El hecho tuvo represalias y concluyó con el fusilamiento de seis pobladores. Otro hecho involucra a los mártires de la Higuera: Ángel y Pío Talavera, Mariano Huanqui y Mariano Huamán, asesinados por soldados al resistirse al robo de sus animales y ganancias. El hecho ocurrió en Cayma. "La población vivió con rabia los días de ocupación, por eso es un error decir que hubo sumisión", comenta Carpio.

Añade que Arequipa ofreció héroes como Manuel Ugarte, Isaac Recabarren, Clodomiro Chávez, Sebastián Luna, Carlos Llosa (pariente de MVLL), Juan Antonio Portugal, Mariano Bustamante, Manuel Jesús Osorio. etc.

DESCRIPCIÓN DE ANDRÉS CÁCERES EN PALABRAS DE J. BASADRE


"Cáceres era alto, delgado, ancho de hombros, de aspecto imponente, de rostro enjuto y blanco, ojos grises y casi negros y una permanente cicatriz en el párpado derecho, cabello castaño, largo, poblado y entrecano y espesas patillas "a la austriaca", pues se afeitaba la barba desde el labio inferior hasta la garganta. Para la guerra en el interior tenía extraordinarias condiciones. Su salud robusta, lograba soportar las incesantes marchas a través de largas distancias por cordilleras, desiertos, quebradas y barrancos, así como las peores privaciones, y por ella llegó a veces a alimentarse con la más extrema frugalidad. Incansable en su actividad, valiente en la lucha, eficaz en el comando, tenaz ante el infortunio, luchó con los chilenos y también con la escasez de recursos, con los rigores de la naturaleza, con la saña de las facciones políticas, no sólo en guerra declarada como primero ocurriera con tropas de García Calderón, luego de Piérola, y por último, de Iglesias, sino también en hostilidad aleve, como en el caso de los políticos de Arequipa. Conocía el idioma indígena y con él sabía inspirar devoción y coraje a sus soldados. Solían llevar ellos los sombreros o kepis con funda encarnada y cubrenuca blanca, origen del famoso kepí rojo, más tarde cantado por el poeta Ricardo Rossel" Jorge Basadre "Historia de la República"

"JUAN LUIS PACHECO CÉSPEDES" CUBANO QUE COMBATIÓ POR EL PERÚ EN LA GUERRA DEL PACÍFICO


Fue un guerrillero cubano, nacido en la localidad de Bayamo. En los Estados Unidos conoció al patriota peruano Leoncio Prado quien lo convenció para venir a luchar al Perú frente a la agresión chilena de 1879.



En la Guerra del Pacifico destacó en las acciones de Socoroma, Palca, Acarí, Pachía (en el sur, Tacna 1880-1881), ganándose el grado de coronel del Ejército del Perú en 1882. Habiendo participado en batallas regulares, Pacheco de Céspedes, junto a Gregorio Albarracín y Leoncio Prado, ponen en práctica la táctica de la guerra de guerrillas aterrorizando al ejército chileno mediante ataques por sorpresa, hostilizaciones y emboscadas. Posteriormente apoyó a Cáceres en la Breña y contribuyó en el triunfo de Huaripampa que determinó el derrocamiento de Miguel Iglesias y el inicio del primer gobierno de Cáceres.

Finalmente en la guerra civil de 1894-1895 tomó partido por Piérola contra la elección fraudulenta de Cáceres y murió de dos disparos en la batalla de Torata (Moquegua) el 27 de enero de 1895.

jueves, 13 de marzo de 2014

INTERPRETACIÓN CHILENA DE LA GUERRA DEL PACÍFICO

Muy bien editado vídeo chileno donde se aborda "La Guerra del Salitre" desde la perspectiva Chilena. Excelente material de clase.


lunes, 10 de febrero de 2014

"EL EXPEDIENTE PRADO"

Mariano Ignacio Prado es sin duda uno de los personajes más polémicos de la historia. En su juventud hizo fama y fortuna a la sombra del gran Mariscal Ramón Castilla, luego fue prefecto de Moquegua (donde conoció y se casó con una dama aristocrática, María Magdalena Ugarteche Gutiérrez), además fue dos veces presidente del Perú, durante estas gestiones enfrentó las dos guerras más importantes del siglo XIX la guerra contra España en 1866 y en 1879 contra Chile.

El actual congresista de la República del Perú Víctor Andrés García Belaúnde ha decidido hurgar en la historia de este polémico personaje y develar la traición, el enriquecimiento y sus nefastas decisiones políticas. Por ello ha publicado el libro “El Expediente Prado” a través del cual cuestiona la historia tradicional que hasta el momento había encubierto el origen humilde de la familia y eximido de responsabilidad delictiva a Prado durante sus gobiernos.
 
Sin duda un libro polémico, que aportará al debate del problema histórico de la corrupción y fortunas en el Perú.
 
Algunas afirmaciones del Autor:
 
"algunos falsos historiadores, contratados por los herederos de Mariano Ignacio Prado para limpiar su imagen... llegaron al extremo de falsificar cartas laudatorias a Mariano Ignacio entre ellos del héroe Miguel Grau ".
 
“Varios autores que reseñaron historias utópicas lo hicieron a nombre de la familia para justificar la huida de su pariente, los apologistas de Prado llegaron a ocultar la historia verdadera para hacer de un villano un héroe”
 
“Por ejemplo, en su biografía se afirma que estudió en el ex Convictorio de San Carlos, lo que hemos comprobado que es falso porque no tenía recursos para ello.”
 
“Se vincula a la revolución de Ramón Castilla en su lucha contra el presidente provisorio Manuel Ignacio de Vivanco y es así que logra asimilarse al ejército… Luego Castilla lo nombra primero prefecto en Moquegua y después en Arequipa donde conoce y se casa con la dama de la aristocracia del lugar María Magdalena Ugarteche Gutiérrez de Cossío cuando ella tenía 20 años y él 39 años. Con ella tuvo once hijos.”
 
“Mariano Ignacio era prefecto del gobierno del presidente José Pezet, quien firma el tratado Vivanco-Pareja con España, sin embargo se levanta contra el acuerdo. Después se erige dictador con el argumento de enfrentar a España y se convierte en héroe. En 1867 llama a una asamblea constituyente con el fin de perpetuarse en el poder pero meses después es derrocado por Pedro Diez Canseco y posteriormente sube al poder el presidente José Balta.”
 
“Estuvo tres años en el poder y no hizo absolutamente nada para evitar la guerra ni preparó al país para ello, siguió con sus negocios con Chile antes, durante y después del conflicto. Era gran amigo y socio del entonces presidente de Chile Aníbal Pinto.”
 
“Por lo investigado en los documentos podemos afirmar que Prado huye al extranjero en pleno conflicto porque no quería enfrentar a sus amigos y socios chilenos y con el argumento de que iba a comprar armas se lleva tres mil libras esterlinas que, según él, serían para pasajes y viáticos. Se fuga del país en diciembre de 1879 cuando el Perú ya perdía la guerra y él logra triplicar sus ganancias en Chile, entre ellos una mina de carbón que servía como insumo para la artillería chilena contra el Perú.”
 
El entrecomillado ha sido tomado de una entrevista a Víctor Andrés García Belaúnde publicada el domingo 24 de noviembre 2013
 

lunes, 27 de enero de 2014

LO BUENO, LO FEO, Y LO MALO DEL FALLO DE LA CORTE DE LA HAYA

Lo bueno
Para Perú: La Corte reconoció que no existía delimitación marítima formal entre Perú y Chile. En segundo lugar, se otorgó al Perú soberanía a partir las 80 millas lineales sobre el triángulo externo lo que corresponde a aproximadamente 50 mil kilómetros cuadrados de los cerca de 65 mil kilómetros cuadrados que se demandaba. En tal sentido Perú incorpora a su soberanía un territorio marino de pesca de ballenas y cachalote que comúnmente era  explotado por embarcaciones extranjeras  y chilenas.  
Para Chile: La Corte reconoció el hito número 1  como punto de partida de la frontera. Desde este punto se extenderá 80 millas lineales siguiendo el trazo del paralelo, esta decisión implica que la pesca de atún y bonito no afectará a los pescadores de Arica e Iquique. Es decir el fallo no tendrá un impacto significativo  sobre la economía pesquera chilena.
 
Lo feo
La declaración del agente Alberto van Klaveren Lamentamos profundamente esta resolución, que en nuestra opinión, carece de fundamento”  y la opinión polémica del presidente Piñera “Chile discrepa profundamente  de esta decisión” además de aludir que sus fuerzas armadas están preparadas para la defensa de su soberanía. Esperemos que estas declaraciones solo sea producto de la tensión tras la lectura del fallo y no sea el preludio para desconocer el compromiso asumido de respeto absoluto al fallo de la Corte.    
 
Lo malo
Para Perú: Al considerarse el Hito N° 1 como punto de partida de frontera y prolongar por 80 millas la línea del paralelo, Tacna perderá extensión marítima, parte de Moquegua también y la altura de Ilo recién se alcanzará las 200 millas marinas. Además, Chile mantendrá el territorio terrestre que se genera de la proyección de la línea del paralelo hasta la playa, variando así el inicio fronterizo que era el punto de la concordia a orillas del mar.     

  

martes, 27 de agosto de 2013

“BOLOGNESI Y SUS OFICIALES NOS DIERON UN EJEMPLO MORAL EN LA BATALLA DE ARICA”

Antonio Zapata. El reconocido historiador recuerda la gesta y acciones de quienes dieron su vida en la primera etapa de la guerra contra Chile.
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Entrevista por: Jorge Loayza
Fuente: Diario "La República"
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Antonio Zapata cuenta algunos pasajes de lo que hicieron Miguel Grau, Francisco Bolognesi y Alfonso Ugarte para ser encumbrados como héroes máximos de la guerra contra Chile. De cómo enfrentaron a un enemigo en inferioridad de condiciones y no se amilanaron. Cómo ayudaron a forjar nuestro carácter de Nación.

¿El coronel Francisco Bolognesi iba prácticamente a la muerte en el morro de Arica o aún tenía esperanza de que llegara Segundo Leiva con los refuerzos?

En el momento que los chilenos lo intimidan con la rendición, ellos (Bolognesi y sus oficiales) saben que el Perú los está mirando y que tienen que dar un ejemplo moral, que la guerra ya está perdida, se ha perdido el mar, se ha perdido Tarapacá y Tacna. Entonces son conscientes de que la guerra está perdida aunque uno en el fondo conserva la esperanza de que no todo estaba perdido.

¿Incluso si llegaba Leiva?

Incluso si llegaba Leiva porque a la hora de la batalla en Arica los chilenos dividen su Ejército en dos, la reserva va a la batalla de Arica y el resto, que había combatido en Tacna, está descansando. Imagínate que hubiese llegado Leiva, primero hubiese tenido que agarrarse con el Ejército que acababa de vencer en Tacna y luego con la reserva que estaba peleando.

Entonces, ¿Bolognesi sabía que con Leiva o sin él prácticamente se entregaba a la muerte?

Sin ninguna duda. Además, ponen las bombas que los chilenos habían pedido que no se pongan bajo amenaza de que iban a pasar a degüello a toda la tropa. Los chilenos vienen como unas bestias y matan a todos. Al pelear, los peruanos lo hacen con todo, no a medias para salvar el honor. Y les cuesta la muerte.

Ud. señala que Bolognesi, con su gesto, ayudó a definir un rasgo de nuestro carácter de Nación, que es luchar sin importar la inferioridad. ¿Cuánto hemos asumido esa enseñanza?

En alguna medida sí, porque luego el héroe principal será Cáceres, que tiene algo de lo mismo. Bolognesi dio un ejemplo moral, pero el que lleva a la práctica la idea es Cáceres, que tiene que ver con una Nación donde nada es fácil, no te regalan nada, donde cada uno labra su camino con dificultad y, sin embargo, hay gente tenaz. Ese es un carácter muy peruano.

Hay versiones que tratan de desacreditar a Bolognesi diciendo que era un coronel retirado y mayor de sesenta años.

Era un coronel retirado como Grau que era un marino retirado y que fue diputado, pero vuelve a la Marina para la guerra. En el siglo XIX el Ejército era una institución a la que uno entraba y salía, no como hoy que se inicia una carrera y cuando te retiras ya no vuelves. Bolognesi no era alguien tan viejo, era de sesentas. 

Miguel Grau advirtió antes de la guerra que Chile se estaba armando. ¿No se le escuchó?

Es discutible que antes de la guerra Chile tuviera un Ejército superior al peruano. Su Armada sí era superior, pero no tanto. Los dos buques de ellos llevaban diez años de adelanto a los nuestros, la diferencia no era tanta. Sí lo fue después de que encalló la fragata Independencia.

¿Cuál fue la formación de Grau para llegar a ser el gran héroe?

Tiene una historia singular. Su padre lo embarcó cuando solo tenía ocho años. En su adolescencia asciende en la marina mercante. Solo un año vivió en Lima, no recibió educación escolar, solo en los buques, donde aprendió inglés y francés. A los 20 años va a la Armada, donde le dan el grado de oficial por sus conocimientos. Fue ascendiendo y a la mitad de la carrera salió y pasó a trabajar en los vapores que recién aparecían. Era un marino de calidad superior, y eso se puso en juego a la hora de la guerra.

Además de su calidad de marino, ¿tuvo otras cualidades personales que lo elevaron a su condición de héroe nacional?

Los héroes son personas corrientes como tú o como yo, pero que son confrontados a una situación dramática. Los héroes toman una decisión moral que los lleva a perder la vida. Tienes que morir por tu bandera en una situación en la que estás perdido y lo lógico sería rendirte.

Hay algo particular en el caso de Alfonso Ugarte, formó un batallón con su propio dinero. ¿Eso fue común en la guerra?

Sí, el Ejército que pelea en Lima es diferente al profesional, que es el que pelea en el sur. Cuando el presidente Piérola convoca a la Nación a formar un Ejército, el íntegro es del estilo de Alfonso Ugarte. 

La diferencia es que Alfonso Ugarte fue un civil que se sumó en la primera etapa.

Claro. En un primera etapa se suma la gente local. Alfonso Ugarte era alcalde de Iquique, donde empieza la guerra.

Y era una persona de poder económico que pudo haber eludido la guerra.

Claro, pero sitúate, eres el alcalde joven. Si eres alcalde tienes intereses cívicos. Tenía un interés. Por otro lado, date cuenta de que eres millonario del salitre, que va a pasar a otras manos. Estás defendiendo tu negocio; eso no te quita mérito, pero te redobla la motivación.

¿Cuánto de realidad y de mito hay respecto a su acción de arrojarse del morro? Historiadores chilenos dicen que murió en el morro junto a Bolognesi.

Su cadáver se encontró abajo y lo llevaron a Francia, estuvo ahí hasta que se construyó la Cripta de los Héroes. Ahora, en el Perú tenemos una cierta maledicencia que es fruto de la enorme cantidad de decepciones que nos ofrecen las personas públicas. A lo largo de nuestra vida nos gusta tirar barro con ventilador. De Alfonso Ugarte se dice que se había fugado, que vivía en París, que no se tiró sino que se cayó, mil cosas. Sin embargo, el mito está refrendado por hechos.

¿Cuánto sirvieron las acciones de estos héroes para las décadas posteriores?

Sirvieron; si se piensa en el Perú de las décadas siguientes, lo que más llama la atención es González Prada y el “Discurso del Politeama”, en el cual dice que el Perú es un país horrible, donde al poner el dedo salta la pus, pero que se salvó porque en medio de los malos había unos buenos y entre ellos empieza por Grau. Dice que nos salvó de la podredumbre y que no todos fueron corruptos y cobardes.

¿Cuánto de Grau, Bolognesi y Alfonso Ugarte valoran los peruanos de hoy?

Somos un país curioso, casi todos tienen sus héroes en la independencia y son fuertes porque se identifican con el nacimiento de Nación. Nosotros carecemos de eso y tenemos nuestros héroes de una guerra posterior. 
¿Qué presidente o político de nuestra historia tuvo algo de Grau o Bolognesi?

De presidentes diría que Juan Velasco Alvarado y Augusto B. Leguía tuvieron una idea de Nación. Los dos son grandes presidentes. Pero también hay honestos, gente que no robó, que en este país es importante. Entre ellos destaco a (Guillermo) Billinghurst, pero que fue derrocado un año después de asumir.